BY TIZIANA BERRONDO

La muerte es un tema fundamental para el ser humano, de hecho, es imposible entender la vida sin la muerte. Estos dos polos llamados vida y muerte están conectados todo el tiempo, es por eso que lo único seguro que sabemos al nacer es que en algún momento vamos a morir.

Dentro de cualquier camino espiritual se hace gran énfasis en integrar el arquetipo de la muerte dentro de nuestra consciencia. Al hacer espacio dentro de nosotros para este concepto, obtenemos dos grandes beneficios:

  1. Apreciamos la oportunidad de existir y estar vivos.
  2. Entendemos que la muerte es un regalo de la vida que nos empuja hacia la transformación.

Ahora, es curioso darnos cuenta que inconscientemente el ser humano tiene una tendencia a rechazar y esconder la muerte. Dentro de la filosofía del Yoga podemos ver el miedo a la muerte enumerado como una de las aflicciones que existen dentro de toda persona. Desde que nacemos tenemos esta tendencia cuyo origen es la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza, al olvidar nuestra esencia infinita surge un miedo natural a morir.

El miedo a la muerte no es malo o algo que debamos eliminar, como todo, tiene su razón de existir; ya que gracias a él surge el instinto de sobrevivencia. Vivimos en un mundo lleno de retos, obstáculos y agresiones. Para poder sobrevivir es necesario tener un instinto innato que nos empuje a preservar la vida. De otra forma, nos la pasaríamos exponiendo nuestra integridad en situaciones peligrosas que potencialmente nos pueden matar.

El problema surge cuando llevamos ese miedo a la muerte al extremo donde ya no sólo es un impulso natural, sino que se vuelve algo que nos paraliza y limita. Se transforma en un circulo vicioso que genera límites mentales, que a su vez, contraen la energía desarrollando un estado de alerta dentro del organismo y eso se manifiesta en una enfermedad. Todo lo que rechazas termina por manifestarse dentro del inconsciente, ya que naturalmente la energía busca mantenerse en movimiento. Es por eso que al rechazar la muerte lo que termina sucediendo es una manifestación a nivel inconsciente de esa energía dentro de nosotros, y eso es lo que llamamos enfermedad. En otras palabras, la enfermedad es la manifestación de la energía de muerte en vida, se puede manifestar en lo físico, emocional y mental.

De esta forma, podemos ver que ningún extremo nos lleva a vivir la vida en toda su expresión. Eliminar por completo el miedo a la muerte nos lleva a tomar riesgos innecesarios que pueden poner en riesgo nuestra vida, y tener demasiado miedo nos crea una enfermedad.

Hay varias herramientas que los caminos espirituales nos ofrecen para abordar el miedo a la muerte desde la sabiduría interna, aquí los abordaré de forma general ya que su estudio y entendimiento requiere todo un libro.

HERRAMIENTAS:

  1. Recordar nuestra verdadera naturaleza. La raíz del miedo a la muerte es el olvido de nuestra esencia infinita, al ir recordando quienes somos realmente nos podemos dar cuenta del principio hermético que dice “no hay principio, ni fin“.
  2. Conectar con el pensamiento circular. Esto se refiere a visualizar cualquier experiencia como un círculo compuesto de tres partes: nacimiento, vida y muerte. Inmediatamente después de la muerte, se vuelve a activar el circuito con lo que llamamos renacer, es así como vemos que el fin es sólo el comienzo de algo nuevo.  Esta forma de pensamiento lo podemos aplicar a cualquier situación que vivimos y eso es una práctica para entender la muerte.
  3. Observar la muerte en potencia dentro de cualquier ser vivo. Empieza practicando con una flor o planta, observa cómo ese ser vivo ya tiene en potencia a la muerte dentro de sí mismo, e incluso visualiza su ciclo de existencia compuesto por nacimiento, vida y muerte. Cuando te sientas listo visualiza eso mismo en cualquier ser humano, es algo que ya está presente dentro de cada uno de nosotros. Al observarlo, le vamos abriendo espacio para integrar esa energía de forma armónica.
  4. Punto neutro o camino del medio. Este es el camino donde aprendemos a movernos en medio de los polos positivo y negativo. El budismo y el Yoga exploran este camino a profundidad dentro de su metodología, ya que al colocarnos en medio de los polos podemos observar a la totalidad. Es así como nuestra mente integra a la vida (polo positivo) y a la muerte (polo negativo) dentro de su observación. La mejor herramienta para desarrollar el punto neutro es realizar la práctica de meditación todos los días.

Esas son las cuatro herramientas que me gustaría compartir el día de hoy y que nos pueden impulsar a entender la muerte como una energía de transformación. Es una verdadera bendición oculta poder vivir de forma constante ciclos de existencia a nivel mental, emocional y físico. Es la misma naturaleza impulsando al ser hacia la transformación, sólo imagina por un momento lo que significaría para ti saber que nunca vas a morir. Probablemente si eso sucediera te aburrirías de la vida y dejarías de evolucionar, por ello es tan importante aprender a integrar la muerte como parte de la existencia. Sin ese concepto el ciclo de existencia queda truncado y limitamos nuestra experiencia.

Te invito a cambiar la forma de relacionarte con la muerte y hacerla parte de tu día a día, si te das cuenta, todos los días vives pequeñas muertes. Simplemente a nivel físico diario mueren y nacen miles de células, eso mismo lo podemos aplicar en nuestros esquemas mentales y nuestras emociones. Mientras más logres aplicarlo en ti, surgirá una sensación de libertad, ya que te vuelves un flujo continúo de energía y esa es nuestra verdadera naturaleza.

Es por eso que aprender a morir, nos abre la puerta para aprender a vivir.

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